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Yoga para los dolores de cabeza – La Ciencia e Investigación

Por Ishpreet Singh, M.B.B.S. y Sat Bir Singh Khalsa, Ph.D.

Los dolores de cabeza se pueden clasificar en dos grandes categorías: primaria, que incluyen cefalea tensional, migraña y cefalea en racimos, o secundaria, que son síntomas ocasionados por la presencia de otra afección o trastorno. De acuerdo con el Institutos Nacional de Salud (EEUU), la cefalea tensional es la forma más común de cefalea primaria. El estrés emocional en el trabajo o en la escuela, la tensión física y la tensión del cuello o la espalda debido a la mala postura se encuentran entre algunas de las causas más comunes de dolor de cabeza tensional. Según las estimaciones de prevalencia publicadas de cefalea tensional, la forma episódica afecta al 38.3 por ciento de la población estadounidense y la forma crónica afecta al 2.2 o 3 por ciento de la población estadounidense, mientras que la migraña afecta a 29.5 millones estadounidenses con mayor prevalencia entre mujeres ( 17 por ciento) en comparación con los hombres (6 por ciento).

La migraña se caracteriza por un intensidad severa de dolor en uno o ambos lados de la cabeza con una sensación pulsátil y, a menudo, se acompaña de náuseas y sensibilidad a la luz y / o al sonido. Las migrañas se clasifican como "con aura" o "sin aura". Se cree firmemente que los cambios en los vasos sanguíneos, la alteración del sistema endocrino y algunos aspectos del metabolismo pueden crear una disfunción en el flujo sanguíneo cerebral que es la causa de la migraña o dolores de cabeza primarios. El tratamiento más utilizado para dolores de cabeza continúa siendo farmacéutico. Los fármacos para las cefaleas tensionales consisten en analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y medicamentos opiáceos. Los medicamentos para pacientes con migraña se dividen en dos categorías: medicamentos para tratar ataques agudos y otros medicamentos diarios para reducir la frecuencia y severidad de los ataques preventivamente además de las inyecciones de toxina botulínica (Botox) tipo A que funcionan como un potente inhibidor del tono muscular.

Existe una buena cantidad de conocimiento sobre las causas del dolor de cabeza. Para la migraña, ciertos factores como la depresión/ansiedad, el uso excesivo de medicamentos, el sueño deficiente y el alto estrés se asocian con peores resultados. El estrés se considera uno de los factores desencadenantes más comunes de la migraña y un factor importante en la progresión de los dolores de cabeza de episódica a crónica. El estrés crónico implica una hiperexcitación del sistema nervioso autónomo y crea un desequilibrio entre sus dos ramas al aumentar la actividad del sistema nervioso simpático, lo que contribuye a la interrupción del estado normal de equilibrio que es esencial para la salud y el bienestar. Como sabemos, el estrés y la ansiedad son factores de riesgo modificables y se han introducido intervenciones conductuales relacionadas con la relajación psicológica convencional dirigidas a estos factores en personas que padecen cefalea crónica.

Como una estrategia bien conocida y eficaz para el manejo del estrés, obviamente el yoga está bien posicionado como un tratamiento candidato prometedor. La terapia de yoga para la migraña generalmente se enfoca en la prevención de los episodios de ocurrencia, lo que incluye no solo abordar la reducción del estrés sino también evitar las diversas causas de los ataques. El movimiento físico con una mayor conciencia corporal en la práctica de yoga puede reducir los hábitos de adoptar posturas físicas problemáticas y desadaptativas. También se sabe que la percepción del dolor y la regulación en general se modulan más eficazmente en los practicantes de yoga. También hay evidencia de reducción en los marcadores fisiológicos de la inflamación y el estrés. Específicamente relevante para los beneficios para tratar los síntomas de dolor de cabeza, las intervenciones basadas en yoga se han asociado con una disminución de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca. Al disminuir estas dos variables cardiovasculares, las intervenciones basadas en yoga potencialmente permiten que el corazón trabaje más eficientemente, lo que contribuye a un suministro de sangre más eficiente al cerebro y reduce la actividad del sistema nervioso simpático. El yoga también puede contribuir a algunos cambios de comportamiento que afectan positivamente en la prevención de los dolores de cabeza. Estos pueden incluir una mayor red social o un aumento en la actividad física regular. Los cambios psicológicos, como el aumento del estado mental positivo, también pueden contribuir a mecanismos de afrontamiento más efectivos y una mayor aceptación/tolerancia del dolor. Debido al razonamiento científico anterior, no es demasiado sorprendente que haya habido una serie de ensayos clínicos que informan sobre la eficacia del yoga para tratar los dolores de cabeza.

Tal vez el primer estudio relacionado con yoga en 1981 comparó savasana (postura de cadáver) con una intervención de biorretroalimentación y encontró que la esa postura de yoga era equivalente a la intervención de biorretroalimentación, consistente con investigaciones anteriores que encontraron que la práctica similar de relajación progresiva también era algo efectiva .

Esto fue seguido una década más tarde por una publicación del Journal of Neurology India en 1991 de un Ensayo Controlado Aleatorio (ECA) bien realizado en el que 47 pacientes fueron asignados a una terapia de yoga y 38 a una terapia con medicamentos para la cefalea tensional. Los resultados del estudio indicaron que el tratamiento con yoga y drogas fueron igualmente efectivos para reducir significativamente la duración, intensidad y frecuencia de los dolores de cabeza. La depresión y la ansiedad también mostraron una disminución significativa en ambos tratamientos. Sin embargo, la magnitud de la mejora fue significativamente mayor en el grupo de yoga en comparación con el grupo de drogas.

Un año más tarde, el investigador de yoga Dr. Latha en Chennai publicó un pequeño ECA con 20 pacientes con migraña y cefalea tensional en el que el grupo de terapia con yoga informó reducciones en las características del dolor de cabeza (por ejemplo, intensidad, duración y frecuencia) y en la ingesta de medicamentos. En comparación, el grupo de control informó un aumento en los síntomas.

Estos dos últimos estudios fueron muy alentadores no solo con respecto a los síntomas del dolor de cabeza sino que también señalaron importantes factores relacionados con el mecanismo y el estilo de vida relevantes para el tratamiento del dolor de cabeza con yoga.

Otros estudios notables y más recientes incluyen un extenso estudio de pacientes con migraña publicado en 2007 en la revista Headache, en el que 72 pacientes fueron asignados aleatoriamente a una terapia con yoga, ésta incluía posturas de yoga, pranayama y neti kriyas (limpieza nasal con agua) o un grupo de autocuidados por tres meses. El grupo de terapia con yoga demostró menor frecuencia de dolor de cabeza y menor calificación de dolor en comparación con el grupo de autocuidado. Además, los puntajes de ansiedad y depresión fueron significativamente más bajos en el grupo de yoga.

La revista Pain Management Nursing publicó en 2014 uno de los pocos estudios de yoga para el dolor de cabeza en Estados Unidos. Esto se realizó en una población pediátrica con 7 participantes de entre 11 y 18 años que usaban yoga basado en la alineación. Se reportó una mejor calidad de vida (reportada por los padres), puntajes de funcionamiento diario (autoinforme / informado por los padres) y puntajes de ansiedad estatales disminuidos (autoinformados).

Además de proporcionar un apoyo positivo para la eficacia del yoga, algunos estudios han evaluado los posibles mecanismos implicados. Por ejemplo, un estudio controlado en 2007 en el prestigioso Instituto de Ciencias Médicas de la India en Delhi llevó a cabo un eficaz ensayo que demuestra la participación de los espasmos musculares en la cefalea tensional, demostrando que la intervención de la práctica de yoga redujo las puntuaciones de dolor y la actividad muscular medida por el electromiograma.

Otro estudio indio demostró cambios tanto en la frecuencia como en la intensidad de la cefalea con un tratamiento de yoga, al mismo tiempo mostró cambios en el tono vagal y la actividad simpática, lo que es consistente con la regulación negativa de la activación autónoma.

Un estudio más reciente realizado por un equipo de investigación iraní informó mejoras en el dolor de cabeza con la práctica del yoga, pero no observó cambios hipotéticos en los niveles de óxido nítrico.

En general, todos estos estudios han proporcionado apoyo y evidencia preliminar para el posible uso del yoga para tratar el dolor de cabeza y los posibles mecanismos que participan en el beneficio de la práctica de yoga.

Las limitaciones de la literatura de la investigación en este campo incluyen la ausencia de grupos de control y disposiciones para reducir el sesgo potencial en el diseño de la investigación, relativamente pocos ECA, una descripción inadecuada de los métodos y la práctica de yoga dentro de los ECA y tamaños de muestra pequeños.

Las medidas de resultado también fueron en su mayoría evaluaciones subjetivas de los pacientes. Como con gran parte de la investigación preliminar en yoga, también hay una falta de datos de seguimiento a largo plazo que pondrían a prueba la durabilidad del efecto del tratamiento.

También se necesita información sobre la duración de la participación del yoga, o "dosis", requerida para el beneficio.

Sin embargo, a pesar de estas limitaciones, la evidencia preliminar de que la terapia de yoga puede ser un tratamiento efectivo para la migraña y el dolor de cabeza tipo tensión, es alentadora.

 

Fuente: Kundalini Research Institute
Traducción: Satguru Singh

 

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