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La glándula pineal

Por: Gurucharan Singh Khalsa y Guru Dain Singh Khalsa
Tomado de “Beads of Truth” 1982

Los científicos de antiguas culturas orientales y occidentales parecen haber estado conscientes de la naturaleza extraordinaria de la glándula pineal. El anatomista griego Herófilo identificó a la glándula pineal como un órgano dedicado a los pensamientos elevados, refiriéndose a ella como la reguladora del flujo de los pensamientos. Los yoguis se refirieron esta glándula como el lugar donde está el chakra de la corona conocido como la décima puerta; para ellos era la puerta hacia la percepción.

Esta pequeñísima parte del cuerpo se ubica en la coyuntura entre la espina vertebral y el cerebro, y se parece a un pequeño hongo. Los yoguis (y más recientemente los científicos occidentales) han relacionado la glándula pineal con la función sexual, la fuerza muscular y nerviosa, la fuerza del campo magnético y la percepción extrasensorial. Es obvio que esta glándula es de gran importancia para los practicantes de Kundalini Yoga.

A finales de los años 40 hubo un importante descubrimiento de la glándula pineal. Científicos, trabajando independientemente, descubrieron que la glándula segregaba un líquido llamado serotonina. Se encontró que serotonina regula la acción muscular de las paredes intestinales, ayuda a la coagulación de la sangre, y ayuda en los movimientos de los tejidos musculares suaves. Aún más importante, fue descubierto que actúa como agente para abrir la mente a la percepción de la realidad supraconsciente. Éstos descubrimientos originaron un investigación más profunda hacia las drogas alucinógenas y los estados de conciencia alternos. Se encontró que los yoguis podían incrementar la producción de serotonina en el cerebro y que era parte del proceso que los llevaba a una experiencia de la mente meditativa.

Esa no fue noticia nueva para los yoguis, quienes por años han estado comiendo alimentos que promueven la producción de serotonina, como son los higos y la sabia de la árbol banyan, para así alimentar directamente a la glándula pineal. La imagen del Buda sentado debajo del árbol banyan es un símbolo directo del poder y la importancia de la glándula pineal.

Esta conexión física con la conciencia elevada es directamente afectada por la práctica yogui y la dieta. El yoga y la meditación transforman el líquido encefaloraquídeo de la columna vertebral, llamado bindu, y lo convierte en “ollas” que es un líquido más concentrado. Éste sube a través de la columna hasta el glándula pineal, la cual reacciona y comienza a segregar. Los científicos están comenzando a reconocer a la glándula pineal como un órgano que reacciona y es sensible a la luz. Éste descubrimiento a hecho que reconsideren y concedan que los humanos tenemos mecanismos sensoriales que perciben estados de conciencia elevada.

Muchas prácticas yoguicas se relacionan con el efecto que produce el sol sobre la glándula pineal. El solsticio de verano es un momento especial para meditar y aprovechar el alto nivel de energía solar. El mantener el pelo largo y usar un turbante son otras técnicas empleadas para regular el efecto del sol sobre la glándula pineal.

Algunos alimentos para alimentar la columna vertebral, como son las cebollas, el jengibre y el ajo, ayudan a incrementar la actividad de la glándula pineal cuando se consumen conjuntamente con una práctica cotidiana de Kundalini Yoga. Desde tiempo inmemoriales los yoguis han utilizado ayunos de plátanos para aumentar la capacidad meditativa.

 

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